El Centro de Estudios Históricos y Sociales de Puerto Madryn, presidido
por Sandra Regues, cuestiona la desmedida privatización del espacio
público y la afectación al medioambiente. Deben preservarse los médanos
costeros.
Advertimos con preocupación el notable incremento de
construcciones en el espacio público de la playa de Puerto Madryn para
ser utilizados con fines comerciales privados. Este tipo de
construcciones resultan ilegales, carecen impúdicamente de los debidos
carteles de obra, y afectan notablemente a nuestro medio ambiente
costero.
Nuestra playa está siendo sometida a un crecimiento
indiscriminado de construcciones que no guarda relación entre la demanda
turística y la capacidad de carga del sistema natural costero y tampoco
se compadece con nuestra historia que, con el Balneario Argentino de
Tomás Curti, inaugurado en el año 1915, fue ejemplo de una construcción
con materiales amigables con el ambiente que permitía el flujo natural
de la arena y a la vez brindaba servicios con calidad y distinción que
nos colocó, hace más de 100 años, a la vanguardia entre las playas
patagónicas.
Las actuales construcciones, con alguna excepción,
carecen de controles y de estética afectando también el derecho de todos
los vecinos a gozar de un medio ambiente sano y equilibrado, afectado
además con una grave contaminación visual y el derecho de circular
libremente por los espacios públicos pues también se han colocado cercos
alambrados en la playa de nuestra ciudad.
Creemos que nuestra
ciudad debe brindar servicios al turista y a los vecinos con calidad y
eficiencia y para ello es necesario que los paradores costeros tengan la
infraestructura de servicios adecuada, sin embargo con esa excusa no se
puede justificar el constante avance sobre un espacio público sin
respetar los pliegos de bases y condiciones con los cuales se hicieron
las licitaciones de los paradores costeros, las ordenanzas vigentes y en
particular la Carta Orgánica que ordena una planificación urbana con
acciones tendientes a preservar el Golfo Nuevo, sus ecosistemas
costeros, playas y cadenas medanosas.
El recuerdo de la obra de
Tomás Curti, visionario vecino de nuestra ciudad, nos debe servir de
ejemplo de lo que se debe hacer y lo que no en nuestras playas. En su
oportunidad la Organización Mundial del Turismo realizó una
investigación sobre dos playas de Argentina sometidas a un crecimiento
indiscriminado Villa Gesell y Puerto Madryn. Una logró revertir a tiempo
el daño causado demoliendo todas las concesiones de cemento en la playa
para reemplazarlas por otras que sean compatibles con el medioambiente
costero. Acá en Puerto Madryn, por el contrario, se sigue permitiendo
cementar la costa arenosa con construcciones, afectando aspectos
naturales de la franja costera y poniendo en riesgo el patrimonio
natural, principal atractivo de nuestra zona.




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